Plantas navideñas:
el acebo
el muérdago
la flor de Nochebuena
el pino
el abeto
La leyenda de la Flor de Nochebuena
Había una vez, en un pequeño pueblo de México, una niña muy pobre que vivía con su familia. Se acercaba la Navidad, y todos en el pueblo preparaban hermosas decoraciones para celebrar el nacimiento del Niño Jesús.
La niña quería llevar un regalo para el Niño Jesús al altar de la iglesia, pero no tenía nada que ofrecer. Caminando con tristeza por el camino, un ángel apareció ante ella y le dijo: “No importa lo pequeño que sea tu regalo; lo más valioso es darlo con amor y desde el corazón.”
Con renovada ilusión, la niña recogió unas humildes hojas verdes a un lado del sendero y las llevó al altar. Al ponerlas como ofrenda, las hojas se transformaron en brillantes flores rojas que iluminaron toda la iglesia. Todos comprendieron que la humildad y el amor verdadero son más valiosos que cualquier riqueza.
Desde entonces, esas flores se conocen como Flor de Nochebuena, y cada Navidad nos recuerdan que los pequeños gestos de bondad pueden crear maravillas.
